En este artículo
Qué es un cuadro de mando financiero (y qué no) Los 8 KPIs que mirar cada mes Un ejemplo: el cuadro de mando de septiembre Cómo leerlo en 10 minutos Excel, Power BI o Holded: de dónde sacar los datos Errores habituales Preguntas rápidasLa mayoría de pymes sabe cuánto ha facturado este mes y cuánto tiene en el banco hoy. Con esos dos números se toman casi todas las decisiones, y por eso tantas empresas que facturan cada año más se encuentran con un trimestre de caja apretada que nadie vio venir. Un cuadro de mando financiero no es un panel lleno de gráficos: son ocho números en una página, comparados con algo, que se miran una vez al mes. Estos son los ocho, con un ejemplo completo.
📊 Qué es un cuadro de mando financiero (y qué no)
Un cuadro de mando financiero es un resumen de una página con los indicadores que dicen cómo va la empresa: si gana dinero, si tiene caja para los próximos meses y dónde está el riesgo. Sale de la contabilidad cerrada del mes y se revisa siempre con el mismo formato, para que se vea la tendencia.
Tres cosas lo separan de un informe que nadie lee:
Pocos números. Ocho o diez. Con cuarenta KPIs no se mira ninguno, y los importantes se pierden entre los que solo están porque eran fáciles de sacar.
Cada número con su referencia. "Margen bruto: 45%" no dice nada. "45% frente al 47% del presupuesto y al 44% del año pasado" ya dice si hay que hacer algo.
Llega a tiempo. Un cuadro de mando de septiembre que llega a mediados de noviembre sirve para archivar, no para decidir. Si la contabilidad se cierra 40 días tarde, el cuadro de mando también.
🧭 Los 8 KPIs que mirar cada mes
Se agrupan en tres preguntas: ¿gano dinero?, ¿tengo caja?, ¿dónde está el riesgo?
¿Gano dinero?
1. Ventas frente a presupuesto y frente al año anterior. Las ventas del mes (sin IVA) comparadas con lo que habías previsto y con el mismo mes del año pasado. Las dos referencias importan: el presupuesto dice si vas según el plan, el año anterior dice si creces de verdad o es estacionalidad.
2. Margen bruto. Ventas menos los costes que van directamente ligados a lo que vendes (producto, subcontratas, freelances, envíos), dividido entre las ventas. Es el número que más rápido avisa de un problema de precios o de compras.
3. EBITDA del mes. El margen bruto menos los gastos de estructura (sueldos que no son coste directo, alquiler, software, asesoría), antes de amortizaciones, intereses e impuestos. Es lo que el negocio genera con su actividad, y se mira en euros y en porcentaje sobre ventas.
4. Punto de equilibrio y margen de seguridad. Las ventas mínimas para no perder dinero: gastos de estructura ÷ margen bruto en porcentaje. El margen de seguridad es cuánto podrían caer las ventas antes de entrar en pérdidas. Es el que más tranquiliza o más preocupa, y casi nadie lo calcula.
¿Tengo caja?
5. Caja hoy y punto más bajo de las próximas 12 semanas. El saldo de hoy dice poco. Lo que importa es la semana en la que la caja va a estar más baja, comparada con un colchón mínimo que hayas fijado (por ejemplo, un mes de gastos de estructura). Sale de la previsión de tesorería a 12 semanas.
6. Días de cobro. Cuántos días tardas de media en cobrar: saldo de clientes ÷ ventas del periodo × días del periodo. Ojo con un detalle que distorsiona muchos cuadros de mando: el saldo de clientes incluye IVA y las ventas no. O se comparan los dos con IVA, o los dos sin él.
7. Días de pago. Lo mismo con proveedores. Si cobras a 48 días y pagas a 30, estás financiando a tus clientes 18 días de ventas con tu propio dinero. Cuanto más creces, más caja te come esa diferencia.
¿Dónde está el riesgo?
8. Concentración de clientes. Qué parte de las ventas viene de tus tres mayores clientes. Por encima del 40-50%, la marcha de uno solo cambia el año. No es un problema de este mes, pero es el número que más decisiones debería condicionar: a quién das crédito, cuánto inviertes en captar clientes nuevos, cuánta gente contratas.
🧮 Un ejemplo: el cuadro de mando de septiembre
Una pyme de servicios B2B con estos números (inventados, pero de una proporción muy habitual). Ventas de septiembre: 120.000 €. Costes directos: 66.000 €. Gastos de estructura: 41.000 €.
A dónde van 120.000 € de ventas en septiembre
De cada 100 € que se venden, 55 se van en costes directos, 34 en estructura y quedan 11.
Ejemplo del artículo: pyme de servicios B2B, septiembre de 2026. Cifras sin IVA.
Con eso y unos pocos saldos del cierre, el cuadro de mando queda así:
| Indicador | Septiembre | Referencia | Lectura |
|---|---|---|---|
| Ventas | 120.000 € | Presupuesto 125.000 € · sep. 2025: 104.000 € | −4% sobre el plan, +15% sobre el año pasado |
| Margen bruto | 45,0% | Presupuesto 47% | Vigilar: dos puntos por debajo |
| EBITDA | 13.000 € · 10,8% | Presupuesto 17.750 € · 14,2% | Por debajo: menos ventas y menos margen |
| Margen de seguridad | 24% | Equilibrio en 91.100 € de ventas | Correcto |
| Punto más bajo de caja (12 semanas) | 36.000 € | Colchón: 41.000 € (un mes de estructura) | Alerta: semana del 20 de octubre |
| Días de cobro | 48 días | Condición pactada: 30 días | Alerta: 18 días por encima |
| Días de pago | 30 días | Condición pactada: 30 días | Correcto |
| Tres mayores clientes | 46% de las ventas | Objetivo: menos del 40% | Vigilar |
De dónde salen los números que no son obvios:
Punto de equilibrio: 41.000 ÷ 0,45 = 91.111 €. Con 120.000 € de ventas, el margen de seguridad es (120.000 − 91.111) ÷ 120.000 = 24%. Las ventas podrían caer casi una cuarta parte antes de perder dinero.
Días de cobro: el saldo de clientes es de 210.000 € con IVA. Las ventas de julio a septiembre fueron 330.000 € sin IVA, que son 399.300 € con IVA. 210.000 ÷ 399.300 × 92 días = 48 días. Si se hubiera dividido el saldo con IVA entre las ventas sin IVA, saldrían 59 días y la alarma sería otra.
Días de pago: 59.000 € de saldo de proveedores con IVA, sobre 181.500 € de compras del trimestre con IVA (150.000 € sin IVA): 59.000 ÷ 181.500 × 92 = 30 días.
Caja: hay 95.000 € en el banco, pero la semana del 20 de octubre coinciden el IVA del tercer trimestre y el pago fraccionado del Impuesto sobre Sociedades, y la previsión baja a 36.000 €, por debajo del colchón de 41.000 €.
⏱️ Cómo leerlo en 10 minutos
El orden importa. Primero la caja, porque es lo único que puede pararte el negocio en semanas. Después el margen, porque es lo que explica casi todo lo demás. Las ventas, al final: son el número que más se mira y el que menos dice por sí solo.
En el ejemplo, la lectura sale sola. Las ventas crecen un 15%, pero el margen ha bajado dos puntos y los clientes pagan 18 días más tarde de lo pactado. El crecimiento está saliendo caro: cada euro de más que se vende llega con menos margen y se cobra más tarde. Y eso, en octubre, se convierte en una semana en la que la caja baja del colchón.
De ahí salen tres decisiones concretas, que es para lo que sirve el cuadro de mando: llamar a los tres clientes que más deben antes del 15 de octubre; revisar los precios o los costes directos de los proyectos nuevos, que es donde se está perdiendo el margen; y, si la caja no se recupera a tiempo, tener hablada una póliza de crédito antes de necesitarla, no la misma semana.
🧰 Excel, Power BI o Holded: de dónde sacar los datos
La herramienta importa mucho menos que el dato que la alimenta. Un cuadro de mando en Excel puede ser perfecto y uno en Power BI puede ser inútil. Lo que decide si sirve es que salga de una contabilidad cerrada y conciliada: el banco cuadrado, las facturas de proveedores del mes metidas, los costes directos separados de la estructura.
Excel sirve para la mayoría de pymes, siempre que se alimente de exportaciones de la contabilidad y no de números tecleados a mano. Power BI o herramientas parecidas compensan cuando hay varias empresas, varias fuentes de datos o mucha gente que tiene que verlo. Para una pyme de 10 o 20 personas suele ser más herramienta de la que hace falta.
Si llevas la contabilidad en Holded, la mayor parte de los datos ya están ahí: ventas y compras por cuenta, saldos de clientes y proveedores, y los bancos conectados. Lo que falta casi siempre es el orden: que los costes directos vayan a sus cuentas y no se mezclen con la estructura, y que el mes se cierre en una fecha fija. Es lo que hace que el cuadro de mando se actualice en minutos. En Mouni somos Solution Partner de Holded y montamos el cuadro de mando sobre la propia contabilidad, con la conciliación bancaria al día como base.
🚩 Errores habituales
Mirar ventas facturadas como si fueran caja. Facturar no es cobrar. Una empresa puede batir su récord de ventas el mismo mes en que se queda sin caja.
Mezclar importes con y sin IVA. Pasa sobre todo con los días de cobro y con la caja: el IVA cobrado está en tu cuenta, pero no es tuyo: se paga en el mes siguiente al trimestre (hasta el día 20, o el 30 de enero en el cuarto trimestre).
Cambiar los indicadores cada mes. El valor está en la serie. Si este mes miras el EBITDA y el siguiente el beneficio neto, no hay tendencia que valga.
Hacerlo a mano. Un cuadro de mando que cuesta una tarde preparar se deja de hacer en tres meses. Tiene que salir de la contabilidad casi sin tocarlo.
❓ Preguntas rápidas
¿Qué es un cuadro de mando financiero? Un resumen de una página con los indicadores clave de la empresa (ventas, margen, EBITDA, caja, días de cobro y de pago, concentración de clientes), cada uno comparado con una referencia, que se revisa una vez al mes para tomar decisiones.
¿Qué KPIs financieros debe tener una pyme? Con ocho basta: ventas frente a presupuesto y año anterior, margen bruto, EBITDA, margen de seguridad sobre el punto de equilibrio, punto más bajo de caja a 12 semanas, días de cobro, días de pago y peso de los tres mayores clientes. Cada sector añade uno o dos propios, como la rentabilidad por cliente en una agencia o el margen por canal en un ecommerce.
¿Cada cuánto se actualiza? Una vez al mes, con el cierre contable. La caja es la excepción: la previsión de tesorería se revisa cada semana, y el cuadro de mando recoge su punto más bajo.
¿Lo puedo hacer en Excel? Sí, y para la mayoría de pymes es suficiente. La condición es que los datos salgan de la contabilidad cerrada y no se tecleen a mano, y que el formato sea siempre el mismo para poder comparar mes a mes.
Tu cuadro de mando, cada mes y con la lectura hecha
Los ocho números de este artículo sacados de tu contabilidad cerrada, con previsión de caja a 12 semanas y una reunión para decidir qué se hace. Con la asesoría fiscal y contable debajo para que los números sean una sola versión. En 20 minutos te enseñamos cómo se vería el tuyo.



